Hace un tiempo ya te compartí por aquí mi receta de cúrcuma latte, esa bebida calentita, reconfortante y tan rica que apetece muchísimo cuando necesitas parar un poco y cuidarte.
Pero hoy quería dejarte algo todavía más práctico: la base para golden milk que preparo en casa para tenerla siempre lista en la despensa.

Porque sí, prepararte una golden milk es facilísimo, pero tener la mezcla ya hecha te lo pone todavía más fácil. Y eso, la verdad, cambia mucho las cosas. Cuando lo tienes a mano, te la haces. Cuando no, entre abrir botes, medir cucharitas y ponerte con todo, muchas veces da pereza y lo vas dejando.
Por eso me gusta tanto esta idea. Preparas un tarro con varias cucharadas de especias, lo guardas bien cerrado, y luego solo necesitas una cucharadita para prepararte una taza de leche dorada cuando te apetezca.
Es una de esas pequeñas cosas que te ayudan a cuidarte de verdad, sin complicarte la vida.
Qué es la base para golden milk
La base para golden milk no es más que una mezcla de especias que dejas preparada con antelación para que luego hacer tu taza sea rápido, cómodo y muy disfrutón.
En lugar de sacar cada ingrediente cada vez, lo dejas todo unido en un bote de cristal y listo. Así, cuando quieras tu bebida, solo calientas una taza de bebida vegetal, añades una cucharadita de la mezcla, un poquito de grasa y ya la tienes.
A mí me encanta porque es de esos recursos que hacen que comer y cuidarte en casa sea mucho más sencillo. Igual que pasa cuando dejas hecho un pan rico, una crema de verduras o una salsa que te salva una comida, esta mezcla te salva ese momento en el que te apetece algo calentito, rico y reconfortante.
Por qué me gusta tener esta mezcla en la despensa
Me gusta porque me ayuda a ponérmelo fácil.
Y cuando estás intentando integrar hábitos que te sientan bien, ponértelo fácil importa muchísimo. No todo depende de la motivación. Muchas veces depende simplemente de que tengas tus recursos preparados.
Tener esta mezcla para golden milk lista hace que en un minuto puedas prepararte algo rico sin pensar demasiado. Solo abres el tarro, coges una cucharadita, la mezclas con tu bebida vegetal caliente y ya está.
Además, cunde bastante. Con unas cuantas cucharadas preparas un bote que te dura varios días o incluso semanas, según la frecuencia con la que la tomes. Y eso también me encanta, porque haces una vez el gesto y luego lo agradeces muchas veces.
La importancia de elegir especias naturales y de calidad
Aquí para mí hay un punto importante: intenta que las especias que uses sean lo más naturales posible y, si pueden ser bio o eco, muchísimo mejor.
Cuando las especias son buenas, se nota. Se nota en el aroma, en el color, en el sabor y en lo bien que queda la mezcla. No tiene nada que ver una cúrcuma apagada, sin fuerza, con una cúrcuma buena, de las que abres el bote y huelen de verdad.
Yo, por ejemplo, la cúrcuma en polvo que estoy usando ahora me la traje de mi último viaje a la India y me encanta. Pero también es verdad que cada vez es más fácil encontrar opciones ecológicas sin complicarte demasiado. El otro día estaba dando una vuelta por Aldi y vi que tenían cúrcuma ecológica, además de psyllium y otros ingredientes interesantes. Así que no hace falta irse a una tienda rarísima ni volverse loca buscando.
Mi consejo aquí es simple: compra lo mejor que puedas encontrar dentro de lo que te encaje. No hace falta perfección. Pero si puedes elegir especias de calidad, tu golden milk lo va a agradecer muchísimo.
Ingredientes para preparar tu base para golden milk
Para hacer esta base para golden milk, necesitas:
3 Cucharadas de cúrcuma en polvo
2 Cucharadas de canela
1 Cucharada de pimienta negra
Opcional: 2 Cucharadas de jengibre en polvo
A mí esta mezcla me gusta mucho así, porque queda sabrosa, calentita y con ese punto especiado tan rico. El jengibre es opcional, pero yo te diría que se lo pongas si te gusta, porque le da un toque todavía más especial.
Cómo preparar la mezcla paso a paso
La preparación no puede ser más fácil.
Solo tienes que poner todas las especias en un tarro o bote de cristal con tapa, cerrarlo bien y agitar hasta que quede todo integrado. Ya está. No necesitas nada más.
También puedes mezclarlo primero en un cuenco con una cuchara y luego pasarlo al tarro, pero vaya, que es una de esas recetas en las que tardas literalmente dos minutos.
Lo importante es que el bote esté bien seco antes de usarlo y que luego lo guardes bien cerrado para que las especias conserven su aroma.
Cómo usar la base para hacer tu golden milk
Aquí viene la parte buena: una vez tienes tu base para golden milk, prepararte una taza es facilísimo.
Para una taza, yo uso:
1 cucharadita de la mezcla
1 taza de bebida vegetal caliente
1 puntita de aceite de coco
Suelo usar bebida de almendras o de avellanas, porque me gusta muchísimo cómo queda con estas especias, pero puedes usar la que más te guste.
Solo tienes que calentar la bebida, añadir una cucharadita de la mezcla y ese poquito de aceite de coco, remover bien o batir si quieres una textura más cremosa, y listo.
Y sí, con una cucharadita suele ser suficiente para una taza. Esa es justo la maravilla de tener la mezcla preparada: no necesitas pensar nada más.
Cómo adaptar esta mezcla a tu gusto
Una de las cosas bonitas de esta receta es que la puedes hacer muy tuya.
Si te gusta un sabor más intenso, puedes añadir un poco más de canela o de jengibre. Si prefieres algo más suave, puedes empezar usando un poco menos de mezcla en cada taza e ir ajustando.
También puedes tomar tu leche dorada tal cual o darle un punto más cremoso. Hay días en los que me apetece más ligera, y otros en los que me encanta con una textura más envolvente y reconfortante.
La idea no es hacerlo perfecto, sino encontrar la versión que más te guste a ti y que de verdad te apetezca repetir.
Cómo conservar tu base para golden milk
Guárdala en un tarro de cristal bien cerrado, en un lugar seco y alejado de la luz directa.
Así te aguantará perfectamente y la tendrás siempre a mano cuando te apetezca. Para mí, lo ideal es ponerla en una parte visible de la despensa, no esconderla al fondo. Porque lo que ves, lo usas. Y lo que usas, acaba formando parte de tu rutina de verdad.
Tener recursos preparados también es autocuidado
A veces pensamos que cuidarnos consiste en hacer cosas muy grandes, muy perfectas o muy elaboradas. Pero muchas veces cuidarte tiene más que ver con algo tan sencillo como esto: dejar preparada una mezcla que te haga la vida más fácil.
Para mí, tener esta base para golden milk en casa es justo eso. Un pequeño gesto que luego me acompaña un montón. Me ayuda a parar, a darme un momento rico, a elegir algo que me sienta bien y a no depender de improvisar cada vez.
Así que, si ya viste mi receta de cúrcuma latte pero te apetecía una versión todavía más práctica, aquí la tienes.
Prepara tu tarrito, guárdalo en la despensa y disfruta de tener tu golden milk lista casi casi en un minuto.
Con cariño,
Irene
































