Hay recetas que parece que te van a dar trabajo y luego resulta que las tienes listas en lo que tardas en poner la mesa. Esta crema de espárragos fría es justo de esas: echas todo a la batidora, trituras y ya está. Fresquita, suave, con ese punto cremoso que apetece muchísimo cuando aprieta el calor y, además, alta en proteínas para que te deje bien saciada. Vamos, mi tipo de receta favorita: poco lío y mucho disfrute.

Por qué te va a encantar esta crema de espárragos fría
Porque es de esas recetas que solucionan una comida o una cena sin que tengas que pensar demasiado. Es una receta fácil, se hace en un momento y no necesitas ni encender el fuego, que en verano se agradece un montón. Los huevos cocidos le dan cuerpo y esa proteína que buscamos, el ajo le pone carácter y el aceite de oliva la vuelve sedosa. El resultado es una crema fría de verano riquísima, ligera y que te deja con esa sensación de «qué gustito me acabo de dar».
Ingredientes para tu crema de espárragos fría
Fíjate qué lista más corta (todo de fondo de despensa):
- 1 bote de espárragos, con el agua de conserva incluida
- 2 huevos cocidos
- 1 diente de ajo pelado
- 1 Cucharada de aceite de oliva virgen extra (si la quieres todavía más espesa y cremosa, añade un poco más)
- 1 Cucharada de vinagre (yo uso de manzana, que es muy suave, pero puedes usar uno más fuerte según tus gustos)
- 1 cucharadita rasa de sal
Cómo hacer crema de espárragos fría paso a paso
No puede ser más sencillo, de verdad:
- Pon todos los ingredientes en el vaso de tu batidora, sin dejarte nada.
- Tritura hasta que quede todo bien integrado y con una textura suave y cremosa.
- Métela en la nevera un rato para que esté bien fresquita.
- Sírvela y a disfrutaaar.
Mis trucos para que quede perfecta
El agua de conserva de los espárragos es la que da la textura, así que no la tires: es tu aliada para conseguir esa cremosidad. Si te gusta más espesa, ya sabes, un chorrito más de aceite y lista. Y con el vinagre lo mismo: empieza suave y vas ajustando a tu gusto, porque cada paladar es un mundo. Pruébala antes de enfriar por si quiere un pelín más de sal.
Con qué acompañar tu crema fría de espárragos
Yo la he decorado con un buen chorro de aceite de oliva virgen extra y unas lascas de jamón crujiente, que le da un contraste que enamora. También le va genial un puñado de picatostes, unas semillas por encima o un poco de huevo duro rallado. Como entrante fresquito o como cena ligera, te va a encantar.
Espero que la disfrutes tanto como yo. Y si te gustan las cremas y estás buscando más opciones para tomarlas fresquitas en verano, no te vayas sin echar un vistazo a esta crema de pepino a la hierbabuena.
O si eres de salmorejos, tienes que ver mis salmorejos fresquitos, veganos, sin pan… una auténtica delica.
Con cariño,
Irene
































