Si piensas en invierno quizá no te venga a la cabeza una ensalada de invierno templada con boniato y garbanzos como plato protagonista, pero te prometo que esta va a cambiarte el chip. Es templada, saciante, llena de color y con ingredientes de temporada que te abrazan un poco por dentro cuando fuera hace fresquito.

Es de esas recetas que preparas un día “a ver qué tal” y acaba entrando en el top de tus comidas fáciles, saludables y reconfortantes. Ideal para el tupper, para una cena rápida o para esos días en los que quieres cuidarte sin liarte demasiado en la cocina.
Por qué te va a encantar esta ensalada de invierno
Esta ensalada saludable de invierno tiene todo lo que buscas en un plato disfrutón:
- Es templada: las verduras y los garbanzos van al horno, así que no es la típica ensalada fría de verano.
- Es muy completa: lleva hidratos complejos (boniato), proteína vegetal (garbanzos), grasas saludables (AOVE y nueces) y un chute de antioxidantes (remolacha, granada, hierbas frescas…).
- Es fácil de adaptar: puedes jugar con las especias, las hierbas frescas o los toppings según lo que tengas por casa.
- Es perfecta para el batch cooking: horneas bandeja grande de verduras y garbanzos y ya tienes base para varios días.
Si estás buscando una ensalada templada de garbanzos que no sea aburrida, aquí la tienes.
Ingredientes para tu ensalada de invierno con boniato y garbanzos
Para preparar esta ensalada de boniato y garbanzos, vas a necesitar:
Verduras al horno
- 2 boniatos medianos
- 2 remolachas grandes
- 2 cebollas moradas medianas
- 1 Cda de ajo en polvo
- 2 Cdas de hierbas secas (por ejemplo, orégano y romero)
- 2 Cdas de aceite de oliva virgen extra (AOVE)
Garbanzos especiados
- 200 gr de garbanzos cocidos (enjuagados y bien escurridos)
- 1 cdita de orégano
- 1/2 cdita de ajo en polvo
- 1/2 cdita de pimentón dulce
- 1/2 cdita de pimentón picante (ajusta al gusto)
- Pimienta negra al gusto
- Nuez moscada rallada al gusto
- Sal
- 1 Cda de AOVE
Toppings
- 4 Cdas de hierbas frescas picadas (perejil, cilantro, albahaca… lo que prefieras)
- 4 Cdas de nueces picadas
- 4 Cdas de semillas de granada
Aderezo cítrico y ligeramente picante
- 4 Cdas de aceite de oliva virgen extra
- Zumo de 1/2 naranja
- 1/2 cdita de copos de chili
- 1/2 cdita de sal
- 1 cdita de miel
Cómo preparar esta ensalada de invierno paso a paso
La verdad es que es una receta muy sencilla. Solo necesitas un horno, un bol grande y ganas de disfrutar.
- Prepara las verduras.
Pela (si lo prefieres) y corta los boniatos, las remolachas y las cebollas moradas en trozos de tamaño similar para que se horneen de forma uniforme.
Colócalas en una bandeja de horno, añade ajo en polvo, hierbas secas, sal y un buen chorrito de AOVE. Mezcla bien con las manos para que todas las verduras queden bien impregnadas. - Prepara los garbanzos especiados.
Enjuaga los garbanzos cocidos bajo el grifo y sécalos muy bien con un paño limpio o papel de cocina.
Ponlos en otra bandeja (o en una esquina de la misma, si tienes espacio) y añade orégano, ajo en polvo, pimentón dulce, pimentón picante, pimienta, nuez moscada, sal y AOVE. Mezcla muy bien. - Hornea.
Lleva las verduras y los garbanzos al horno a 200 ºC durante unos 40-45 minutos, removiendo a mitad de cocción para que todo se dore de forma homogénea.
Sabrás que están listos cuando el boniato esté tierno, la remolacha bien hecha y los garbanzos ligeramente crujientes por fuera. - Prepara el aderezo.
Mientras el horno hace su magia, mezcla en un bol pequeño el AOVE, el zumo de naranja, los copos de chili, la sal y la miel. Bate bien con un tenedor hasta que quede una emulsión ligera. - Monta la ensalada.
En un bol grande o una fuente, coloca las verduras asadas y los garbanzos templados.
Añade las semillas de granada, las nueces picadas y las hierbas frescas.
Aliña con el aderezo cítrico justo antes de servir y mezcla con cariño para que cada bocado tenga un poco de todo.
Y ya la tienes, tu receta de ensalada de invierno lista para disfrutar.
Trucos para que tu ensalada de invierno sea todavía más disfrutona
Te dejo algunas ideas para que puedas adaptar esta ensalada de invierno templada a tu gusto y a lo que tengas en la nevera:
- Puedes cambiar el boniato por calabaza si te gusta más o si es lo que tienes en casa.
- Si no te va mucho el picante, reduce los copos de chili o el pimentón picante, o directamente elimínalos.
- Añade una base de hojas verdes (rúcula, espinacas, canónigos…) si quieres convertirla en plato único todavía más completo.
- Sustituye las nueces por avellanas, almendras o pipas de calabaza si te apetecen otros frutos secos o semillas.
- Si quieres una textura aún más crujiente, deja los garbanzos un poco más de tiempo en el horno, vigilando para que no se quemen.
Cómo conservar tu ensalada templada de garbanzos
Si te organizas un poco, esta ensalada templada de garbanzos puede acompañarte varios días:
- Puedes guardar las verduras asadas y los garbanzos ya horneados en un recipiente hermético en la nevera durante 3-4 días.
- El aderezo es mejor conservarlo en un botecito aparte y añadirlo en el momento de comer para que no reblandezca los ingredientes.
- La granada, las nueces y las hierbas frescas también es mejor sumarlas al final, justo antes de servir, para que mantengan su textura y frescor.
Así tienes una comida lista en minutos: solo calientas un poco las verduras y los garbanzos (si te apetece templado), añades toppings, aliñas y listo.
Cuándo preparar esta ensalada de boniato y garbanzos
Esta ensalada de boniato y garbanzos es perfecta para:
- Una comida ligera pero completa entre semana.
- Llevar en tupper al trabajo o a la uni.
- Cenas rápidas en las que te apetece algo calentito pero no pesado.
- Momentos en los que quieres comer más legumbres pero sin recurrir siempre al plato de cuchara clásico.
Si estabas buscando ideas diferentes para comer más vegetal y más de temporada en los meses fríos, esta ensalada te lo pone muy fácil.
Quizás también te apetezca probar esta ensalada de brócoli. Ideal también para esta época del año.
Con cariño,
Irene
































