Día de playa a la vista, y contigo la pregunta de siempre: ¿qué como allí? Puedes gastarte un dineral en el chiringuito (que oye, de vez en cuando también es un planazo) o puedes llevarte tu táper con comida rica, fresquita y que te sienta bien. Por eso hoy te traigo mi recopilatorio de recetas para llevar a la playa: recetas de mi blog que aguantan perfectas el viaje, se comen frías o del tiempo y no necesitan más que un tenedor. O ni eso.
Todas se preparan la noche anterior en un momento, así que al día siguiente solo tienes que coger tu nevera portátil, tu toalla y a disfrutaaaar.
Ensalada en tarro, la reina absoluta de la playa
Si solo te vas a quedar con una idea de este artículo, que sea esta. La ensalada en tarro es, para mí, la comida de playa perfecta: se prepara con antelación, aguanta fresca varios días en la nevera, no se ablanda y viaja de lujo porque el tarro va bien cerradito.

El secreto está en el orden de los ingredientes:
- El aliño siempre al fondo, para que no moje el resto.
- Encima, las verduras más duras (cebolla, zanahoria, rabanitos…), que incluso ganan sabor en contacto con el aliño.
- Después, las legumbres, cereales o proteína: garbanzos, lentejas, arroz, quinoa, atún, pollo, tofu…
- Luego los ingredientes más delicados, como tomates cherry, fruta o aguacate.
- Y coronando el tarro, las hojas verdes, que así se mantienen tiernas y crujientes.
Cuando llegues a la playa, agita el bote con energía y come directamente del tarro. Así de fácil. Si lo prefieres puedes llevar el aliño en un botecito aparte ya preparado y añadirlo en el momento.
Tienes el método completo, con todos mis trucos y combinaciones, en mi artículo sobre cómo preparar la mejor ensalada en tarro. Y si quieres una combinación ganadora, mi favorita es la versión con lentejas: completa, saciante y veraniega a más no poder.
Crepes de zanahoria en formato wrap: comida de playa con las manos
Estas crepes de zanahoria con harina de garbanzos son otra maravilla playera. Aguantan perfectas 3-4 días en un táper, así que puedes dejarlas hechas y rellenarlas por la mañana con lo que tengas: hojas verdes, tomate, queso, hummus…

Enrolladas tipo wrap se comen con la mano, sin cubiertos, sin migas y sin arena en sitios raros. Que en la playa, todo lo que se pueda comer con una mano mientras con la otra sujetas el libro, es un win.
Tienes la receta detallada en mi artículo de crepes de zanahoria.
Tortilla de zanahoria y calabacín, el clásico que nunca falla
Porque seamos sinceras: en España, playa y tortilla van de la mano. Mi versión con zanahoria, calabacín y queso es jugosa, ligera y fría está riquísima. Se corta en porciones, se mete en el táper y listo.

Un truco muy playero: hazla en formato wrap finito, como te cuento en la receta. Se cocina antes, se enrolla mejor y en la playa se come genial sin plato. Te dejo aquí la receta completa
Pastel de verduras en airfryer: frío está incluso mejor
Esta es la receta de «lo mezclo todo y me olvido»: huevos, espinacas, champiñones y queso, 15-20 minutos en la freidora de aire y a la nevera. Y aquí viene lo mejor para tu día de playa: al día siguiente está incluso más rico.

Córtalo en cuadraditos y tendrás unos bocados saciantes, completos y limpísimos de comer. Ideal si vais varios y quieres algo para picar entre todos. Aquí tienes los pasos para hacerlo, no puede ser más fácil.
Pancakes de verduras con su salsa de yogur aparte
Estos pancakes de zanahoria y calabacín viajan de maravilla y fríos están buenísimos. La salsa de yogur con limón y hierbabuena les da ese punto fresco que en la playa apetece muchísimo.

Eso sí, aquí va mi consejo importante: lleva la salsa en un tarrito aparte, bien metida en la nevera portátil, y añádela justo antes de comer. Así los pancakes no se ablandan y la salsa se mantiene fresquita y segura.
Cómo transportar tu comida a la playa sin que se estropee
Y para terminar, unos consejos rápidos que marcan la diferencia entre llegar con una comida rica o con un desastre en el bolso:
- Usa tápers de cristal o de acero inoxidable siempre que puedas. El plástico calentándose al sol con tu comida dentro no es buena idea, y si quieres saber por qué, te lo cuento en mi artículo sobre cómo crear una casa sin tóxicos.
- Nevera portátil siempre, sobre todo para las recetas con huevo, yogur o queso. Con un par de acumuladores de frío es suficiente.
- Congela una botella de agua la noche anterior: hace de acumulador extra y, cuando se descongele, tendrás agua fresquita para beber.
- Mantén los tarros de ensalada en vertical para que el aliño se quede abajo, donde tiene que estar.
- Lleva la fruta entera (melocotón, uvas, sandía en táper…) como postre: fresca, hidratante y cero complicaciones.
Y ya lo tienes: un día de playa con comida rica, saludable y sin gastar de más. Si pruebas alguna de estas recetas para llevar a la playa, cuéntamelo en comentarios, que me hace muchísima ilusión saber cuál triunfa en tu toalla.
Disfruta del verano, del mar y de cada bocado.
Con cariño,
Irene
































