Ésta es una de esas recetas disfrutonas que te salva cualquier comida entre semana. Cremosa, aromática y muy rápida. Se trata de la pasta al pesto de rúcula y nueces; y, si te apetece, más abajo tienes la variación con pesto de rúcula y anacardos para un resultado igual de rico y pesto sin piñones.

Ingredientes (para 2 raciones de pasta al pesto de rúcula y nueces)
- 200 gr de pasta corta o larga.
- 60 gr de frutos secos (nueces, almendras, anacardos, semillas de calabaza, piñones o avellanas).
- 1 diente de ajo (sin germen).
- 40 gr de levadura nutricional o queso curado tipo Parmesano/Grana Padano.
- 60 gr de hojas verdes crudas (por ejemplo, 30 g de albahaca + 30 g de rúcula) o 100 g de hojas escaldadas y escurridas (espinacas, acelgas).
- 1–2 cditas de zumo de limón.
- 1 cdita de sal.
- 50 gr de aceite de oliva virgen extra.
- 50 gr de agua muy fría.
Cómo hacer el pesto paso a paso
- (Opcional) Tuesta ligeramente los frutos secos para potenciar el sabor.
- En la batidora: añade las hojas, frutos secos, ajo, levadura nutricional o queso, limón, sal, aceite y agua helada.
- Tritura hasta la textura que te guste: más fina si lo quieres sedoso, o con algún trocito si prefieres mordida.
- Cuece la pasta al dente, reserva un poco de agua de cocción y mezcla con el pesto. Ajusta con cucharadas del agua si necesitas soltar la salsa. Listo: pasta al pesto de rúcula y nueces perfecta.
Variaciones para que no te aburras
- Cambia rúcula por espinacas, canónigos o berros para un pesto casero más suave.
- Sustituye parte del aceite por aguacate para una textura aún más cremosa.
- ¿Sin lácteos? Haz pesto vegano usando levadura nutricional.
- Añade ralladura de limón para un toque fresco que levanta cualquier pasta al pesto.
- Mezcla frutos secos (mitad nueces, mitad anacardos) y tendrás un pesto de rúcula y nueces con matices nuevos.
Variación: pesto de rúcula y anacardos (sin piñones)
Si quieres una versión extra cremosa y sin piñones, prepara pesto de rúcula y anacardos así:
- Sustituye los frutos secos por 60 g de anacardos crudos (puedes hidratarlos 20–30 minutos para un acabado más sedoso).
- Mantén el resto de cantidades y el proceso igual.
- Ideal si buscas un pesto sin piñones o una alternativa suave para niñas/os.
Consejos de textura y sabor
- El agua muy fría ayuda a mantener el verde intenso del pesto de rúcula.
- Si queda espeso, afina con agua de cocción (el almidón liga la salsa).
- Ajusta al final con sal y unas gotas extra de limón para equilibrar.
Conservación y uso
- En nevera aguanta 3–4 días en tarro, cubriendo la superficie con una fina capa de aceite.
- También puedes congelarlo en cubiteras para tener dosis listas.
- No es solo para pasta: funciona de maravilla para aliñar ensaladas, verduras asadas, brócoli hervido o como untable en tostadas.
Preguntas frecuentes
Sí: opta por pesto vegano con levadura nutricional. Si solo quieres hacer la salsa de pesto te dejo aquí mi receta.
Perfectamente; ajusta el punto de cocción y añade un poco más de agua de cocción para ligar.
La levadura nutricional es una levadura inactiva proveniente de la remolacha y de la caña de azúcar, que a menudo se confunde con la levadura de cerveza, pero que no tiene nada que ver. Puedes ver aquí mi post completo sobre la levadura nutricional donde te explico qué es y para qué sirve.
Como la levadura nutricional tiene cierto sabor salado, como a queso o a frutos secos (a mí me recuerda un poco a la nuez) hace que el sabor final del pesto sea casi tan auténtico como el de los que llevan el delicioso parmesano. Así que, si te pasa como a mí, y no puedes tomar lactosa, o quieres darle uso a la levadura nutricional, pruébalo y me cuentas. Además tiene un montón de propiedades nutritivas.
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Irene.
































