Hace ya unos 5 años que dejé de pintarme las uñas de forma habitual. Y no fue por moda ni por pereza: fue el día que me paré a leer de verdad los ingredientes de un pintauñas y sentí que abría una puerta que luego ya no supe cerrar.
Antes me las pintaba casi siempre. Formaba parte de mi rutina, sin pensarlo demasiado, como tantas cosas que hacemos en piloto automático. Así que este post no va de que tires todos tus esmaltes hoy ni de que vivas con miedo. Va de mirar con un poquito más de conciencia algo tan cotidiano como pintarnos las uñas y de entender por qué, para mí, se convirtió en uno de esos cambios hacia una vida libre de tóxicos. Poquito a poco, un cambio cada vez.

Por qué los pintauñas son un tóxico recurrente en nuestra piel
La piel no es una pared: es el órgano más grande que tenemos en el cuerpo humano y está vivo. La zona de las uñas y, sobre todo, la cutícula es una de las más permeables que tenemos, así que absorbe mucho más de lo que solemos pensar.
Aunque no todo lo que toca la piel entra directamente en el cuerpo de la misma forma, sí tiene sentido mirar mejor lo que nos aplicamos una y otra vez, todos los días. Y ahí es donde los pintauñas tóxicos se cuelan en nuestra rutina casi sin darnos cuenta: no por un solo uso puntual, sino por la exposición repetida a lo largo de los años.
Qué esconde realmente un esmalte de uñas
Un esmalte de uñas puede ser una mezcla de polímeros, solventes, resinas, plastificantes y pigmentos. Algunos de estos ingredientes han sido cuestionados o regulados por su potencial irritante, alergénico o por sus posibles efectos sobre la salud, y entre ellos aparecen ciertos disruptores endocrinos: sustancias que pueden interferir con el sistema hormonal.
Lo que más me hizo click es que estos compuestos no actúan de golpe ni de forma dramática. Actúan poco a poco, de manera acumulativa, por esa exposición diaria y repetida. Por eso muchas veces pasan desapercibidos.
Y el problema no está solo en el esmalte. Piensa también en la acetona con la que lo retiramos o en las uñas semipermanentes, que se quitan con un pequeño torno y añaden aún más producto y más manipulación sobre una zona ya de por sí sensible.
Cómo llegué a dejar de pintarme las uñas
La primera vez que paré fue estudiando. En un curso relacionado con la manipulación de alimentos, los profesores nos pidieron a todas las personas que íbamos a manejar comida que no lleváramos las uñas pintadas, para que el esmalte no acabara cayendo en los platos. Ahí se me quedó una idea rondando: si no quieren ese producto cerca de la comida, ¿por qué lo quiero yo pegado a mi piel cada día?
Tiempo después, escuchando un podcast sobre disruptores endocrinos mientras paseaba, terminé de entenderlo. Fue ese momento de «¿pero cómo no lo sabía?» y de «vale, esto lo cambio». Y uno de los productos donde más se acumulan estos compuestos, además de los desodorantes y los protectores solares, son precisamente los pintauñas.
¿Existen pintauñas sin tóxicos de verdad?
Te voy a ser sincera, porque prefiero contártelo tal cual: hoy por hoy no existen esmaltes de uñas naturales al 100%. Verás marcas que se anuncian como «3-free», «5-free» o incluso «10-free», que van eliminando ciertos ingredientes cuestionados de sus fórmulas. Es un paso adelante, pero no es lo mismo que un producto totalmente limpio.
Aun así, si te apetece seguir pintándote las uñas de vez en cuando, teniendo en cuenta la composición estas son las marcas mejor valoradas que puedo recomendarte para un esmalte de uñas sin tóxicos dentro de lo posible: BoHo Green Cosmetics, ZAO, Kure Bazaar y Manucurist.
En mi caso, lo hago de forma muy puntual. Y te confieso que a veces, cuando me las pinto, no tardo mucho en ir corriendo a borrármelas. Ya no me siento cómoda con ese gesto que antes hacía sin pensar. Pero esto es lo mío; tú no tienes que hacerlo perfecto ni hacer lo que haga yo. Se trata de reducir donde puedas, con decisiones realistas y disfrutonas para ti.
Mi rutina de cosmética sin tóxicos, desde mi experiencia
Para el resto de mi cosmética, mi opción favorita es Ringana. Llevo unos seis años utilizando sus productos, me enamoré de la marca y de su filosofía, y por eso hablo de ella desde un lugar muy real, como mi experiencia personal y no como publicidad. También soy asesora de la marca, así que si necesitas ayuda para elegir puedo acompañarte sin ningún compromiso.
Si tienes dudas, puedes escribirme por WhatsApp y te aconsejo encantada. Y si prefieres cotillear por tu cuenta, entra en ireneperez.ringana.com: si es tu primer pedido, tienes un descuento de 20€ de mi parte con el código COMEVIVEVIAJA.
Para el resto de la casa, mis sitios de siempre: el menaje y los utensilios de cocina los compro en Cocuisine Shop, para lavar la ropa uso las tiras de detergente de Natulim, y muchas cositas de hogar y alimentación las encuentro en Planeta Huerto. En todos ellos tienes descuento con el código COMEVIVEVIAJA, por si quieres ahorrarte un dinerito.
Lo importante no es hacerlo perfecto, es empezar
Si has llegado hasta aquí, quédate con esto: no se trata de vivir con miedo cada vez que abres el neceser. Se trata de mirar lo que usas a diario y preguntarte si de verdad te cuida. Nuestras uñas, al fin y al cabo, son piel. Y la piel merece que la miremos con un poquito más de cariño.
Empieza por un solo cambio. Puede ser tu pintauñas, tu desodorante, tu crema o tu detergente. Lo que sea, pero uno. Un gesto pequeño repetido cada día tiene mucho más impacto que una limpieza radical que luego no sostienes.
Si quieres seguir dando pasos hacia una vida libre de tóxicos, te dejo un par de lecturas que te vendrán muy bien: mi post sobre casa sin tóxicos y el de la cosmética fresca y natural que utilizo. Y es que puede parecer una locura, pero estudios recientes, incluyendo análisis realizados por la Agencia de Protección Ambiental, demuestran que el aire del interior de un hogar, puede estar entre 2 y 5 veces más contaminado que el del exterior, debido a la acumulación de sustancias químicas en espacios cerrados. Así que pasito a pasito, tenemos que hacer algo para cambiar esto.
Con cariño,
Irene
































