El sol es fuente de vida. Lo necesitamos para el buen funcionamiento del cuerpo, para activar la vitamina D, para llenarnos de energía y, seamos sinceras, para esos momentos disfrutones de playa, paseo, montaña o terraza que tanto bien nos hacen. Pero también hay una realidad que no podemos obviar: una exposición directa, en según qué circunstancias, puede ser perjudicial para tu piel.
¿Sabías que no todos los protectores solares son iguales? Escoger el más adecuado puede volverse un lío. Al principio yo me liaba muchísimo: que si filtros químicos, filtros físicos, protector solar mineral natural, SPF, waterproof, resistente al agua, sin nanopartículas… Normal que una se maree un poquito
Por eso hoy quiero contarte, de forma sencilla y sin volverte loca, cómo escoger tu protector solar más adecuado y por qué yo desde que los descubrí siempre escojo filtros físicos minerales naturales.
Diferencia entre filtros minerales y filtros químicos
La primera vez que escuché hablar de protectores solares minerales no tenía ni idea de qué los diferenciaba de los convencionales. Resulta que la clave está en cómo actúan sobre la piel
Los filtros químicos funcionan como una «esponja» absorbiendo la radiación ultravioleta y transformándola en calor, que después se libera desde la piel. Es decir, la radiación entra, el filtro la absorbe y la convierte.
Los filtros físicos (o minerales), en cambio, actúan como un «espejo». Cuando la radiación ultravioleta (UV) del sol incide sobre ellos, la reflejan y dispersan antes de que pueda penetrar y dañar las células. Suelen estar formulados con minerales como el óxido de zinc o el dióxido de titanio, y por eso se habla de protector solar mineral natural.

Dicho fácil: un filtro químico absorbe y transforma; un filtro físico mineral protege como una barrera sobre la piel. No sé si me explico, pero esta diferencia es clave cuando quieres elegir con más conciencia.
Por qué mirar con lupa los filtros químicos
No se trata de entrar en modo drama, pero sí de saber que algunos de estos filtros generan dudas. Hay componentes que podrían actuar como disruptores endocrinos e interferir con el equilibrio hormonal, como el octocrileno, el homosalato, las benzofenonas, la oxibenzona, la avobenzona, el ácido 4-aminobenzoico o el metosulfato de alcanfor benzalconio.
Mi recomendación de amiga: gira el bote y lee la etiqueta. No hace falta saberse un máster de cosmética, pero sí empezar a reconocer algunos nombres. Porque cuando sabes qué estás comprando, eliges con mucha más calma
El impacto ambiental también importa
Cuando hablamos de protector solar, hablamos también del agua en la que te bañas, de los océanos y de todo lo que vive en ellos.
Algunos filtros pueden dañar ecosistemas acuáticos y contribuir al blanqueamiento de los arrecifes de coral. Y claro, cuando hablamos de protector solar, no hablamos solo de tu piel. Hablamos también del agua en la que te bañas, de los océanos, de los corales y de todo lo que vive ahí.
Por eso, si vas a usar protector solar en la playa, en piscinas naturales, en ríos o durante un viaje de esos en los que te pasas medio día en remojo, tiene mucho sentido elegir fórmulas más respetuosas.
Qué significa realmente el SPF
El SPF, o Factor de Protección Solar, indica la fracción de rayos ultravioleta llega hasta la piel.
Por ejemplo, si una persona de piel clara empieza a quemarse a los diez minutos de exposición solar, con un SPF 25 tardaría quince veces más en quemarse, unos 250 minutos (10×25).
Pero ojo, porque esto no significa que puedas ponerte crema una vez y olvidarte del mundo. Ojalá fuera tan fácil, pero no.
Y aquí hay algo interesante que muchas veces no nos cuentan:

- SPF 50 bloquea aproximadamente el 98% de los fotones
- SPF 30 bloquea aproximadamente el 96,7%
- SPF 25 bloquea aproximadamente el 94%
La diferencia no es tan enorme como a veces pensamos. Por eso, más allá de obsesionarte con el número, lo importante es reaplicar, usar bien el producto y asumir tu parte de responsabilidad en la protección.
Lo más importante: el sentido común
Aquí viene mi parte favorita, porque es la más sencilla y la que más se nos olvida.
El mejor protector solar del mundo no sustituye al sentido común.
Antes de exponerte al sol, piensa en tu tipo de piel, la hora del día, cuánto tiempo vas a estar al sol y en qué época del año estás. No es lo mismo dar un paseo a las nueve de la mañana que tumbarte en la playa en agosto a las dos del mediodía. No es lo mismo estar en invierno que en pleno verano. No es lo mismo tener piel clara que piel más resistente.
Es un error dejar toda la responsabilidad sobre la crema. La protección solar también depende de ti.
Usa protector, sí. Pero también busca sombra, usa gorra, gafas, ropa ligera, evita las horas fuertes y reaplica. Menos postureo de lagartija vuelta y vuelta, y más cuidarte con cabeza.
Por qué elegir filtros físicos naturales
Yo me inclino por los filtros físicos naturales porque encajan con una forma de cuidarnos que tiene en cuenta la piel, el cuerpo y el planeta.
Elegir un protector solar mineral natural libre de nanopartículas, disruptores endocrinos y sintéticos es una forma de cuidarte de manera integral. No desde el miedo, sino desde la información. Desde leer etiquetas, elegir mejor y buscar productos alineados con un estilo de vida saludable y sostenible.
Para mí, esto va muy en la línea de todo lo que comparto: cuidarte sin complicarte, disfrutar del sol sin miedo, pero también sin hacer como si la piel no tuviera memoria. Porque la tiene, vaya que si la tiene.

Por qué elijo los solares de Ringana
Elijo los solares de Ringana porque van muy alineados con todo esto.
Son productos 100% naturales y frescos, elaborados con ingredientes naturales y con certificado COSMOS ORGANIC. También son respetuosos con los océanos, no contaminan el agua ni dañan los corales y están libres de perfumes, colorantes, conservantes artificiales y disruptores endocrinos. Esto, para mí, es clave cuando hablamos de un producto que aplicas directamente sobre la piel.
Además, ofrecen protección completa frente a UVA y UVB, y protegen frente a la luz azul emitida por pantallas como móvil, ordenador o televisión. Son veganos, cruelty-free, sin nanopartículas ni microplásticos, biodegradables y enriquecidos con astaxantina, un antioxidante que ayuda a combatir el envejecimiento prematuro causado por el sol.
Vamos, que no es solo “me pongo crema y ya”. Es elegir un producto que encaja con una forma de vivir y de cuidarte más consciente.
Qué protectores solares puedes comprar en Ringana
Dentro de Ringana tienes varias opciones según lo que necesites.
Solar facial y diario · 50 ml · SPF 30: Protección alta UVA y UVB para el rostro, con protección frente a luz azul de pantallas móvil, portátil, ordenador, tablet…) . Absorción rápida y efecto mate, perfecto para el día a día aunque no estés en modo playa.
Solar waterproof · 200 ml · SPF 25 (también en unidades limitadas formato viaje de 50 ml): Resistente al agua y al sudor. Ideal para exposiciones prolongadas al sol, playa, piscina, deporte al aire libre o momentos de mucho calor. El formato pequeño es comodísimo para el bolso o de viaje.
Baby · 50 ml · SPF 50: Protección muy alta UVA y UVB. Pensado para peques, pieles muy delicadas y zonas concretas en adultos que necesitan especial protección. Al ser una protección tan alta perdemos fluidez en la textura y es más espesa.
After sun · 125 ml (también edición Golden Glow aportan a la piel un delicado brillo dorado): El cuidado perfecto para antes y después del sol. Calma, repara, refresca y ayuda a realzar y prolongar el bronceado natural. Textura ligera y nada grasa.
Conclusión: protege tu piel sin complicarte la vida
Mi recomendación es clara: apuesta por filtros físicos naturales, lee etiquetas, evita ingredientes que no te convenzan y no dejes toda la responsabilidad en la crema. Usa el sentido común, observa tu piel, mide tus tiempos de exposición y reaplica cuando toque.
El sol se puede disfrutar, claro que sí. Pero se disfruta mucho más cuando sabes que estás cuidando tu piel con cabeza, con cariño y con productos que van contigo.
Si te apetece tener más información de los solares de Ringana, puedes escribirme a mi número de WhatsApp pulsando aquí directamente.
A disfrutar del sol, pero bien protegida.
Con cariño,
Irene.
































