Este revuelto de tofu queda sabroso y jugoso. Si no sabes como cocinar el tofu, o quieres probar el tofu a modo revuelto, esta es tu receta de tofu.

Te dejo aquí todos los trucos para que te quede igual de increíble.
INGREDIENTES REVUELTO DE TOFU:
- Cebolla
- Champiñones portobello
- Tofu (para más sabor, medio bloque de tofu natural y medio de tofu ahumado)
- 1 cucharadita de ajo y cebolla en polvo
- 1 cucharadita de cúrcuma
- 1 cucharada de levadura nutricional
- Sal y pimienta
- Sal Kala Namak (opcional, te hablo de ella en la elaboración)
Para la salsa:
- 6 cucharadas de leche vegetal
- 1 cucharada de miso
- 1 cucharadita de vinagre de manzana
- 1 cucharada de arruruz (o de tapioca o maizena)
Cómo hacer el mejor revuelto de tofu:
1. UN BUEN SOFRITO: Calentamos aceite en una sartén y sofreímos una cebolla. Cuando la tenemos bien pochada, añadimos champiñones portobello a cuartos y rehogamos unos segundos. No te olvides de salpimentar esta mezcla.
2. ADEREZO: Desmenuzamos el tofu con las manos en un bol y aderezamos con 1 cucharadita de ajo y cebolla en polvo, otra de cúrcuma, 1 cucharada sopera de levadura nutricional y, si tienes, 1 cucharadita de sal Kala Namak, la sal negra del Himalaya, que es muy azufrada y sabe a huevo, un espectáculo para los revueltos. Si quieres un extra de sabor, mezcla, además, medio bloque de tofu natural con medio bloque de tofu ahumado.
3. CREMOSIDAD: Para que el revuelto de tofu nos quede cremoso y con un plus de sabor, hacemos una salsa para añadir en el último minuto con: 6 cucharadas de leche vegetal, 1 cucharada de miso, 1 cucharadita de vinagre de manzana y 1 cucharada de arruruz (o de tapioca o maicena). Batimos muy bien antes de añadir al revuelto.
Te dejo esta idea de degustación. Puedes tomarlo a modo de brunch, sobre una tostada de un buen pan casero, con láminas de aguacate, ralladura de limón y hierbas frescas, ¡una locura de rico!
Sobre los ingredientes:
Los ingredientes los encuentras en supermercados eco. Te recomiendo hacerte con ellos por su versatilidad y propiedades.
Qué es el tofu:
El tofu es un alimento vegano de origen chino, se elabora a partir de las habas secas de la soja (semillas de soja). Es, por lo tanto, una pasta sólida de origen 100% vegetal, considerada hoy en día por muchos una joya culinaria, capaz de dar vida a infinidad de elaboraciones tanto dulces, como saladas.
Tipos de tofu:
Puedes comprar el tofu de Mercadona, el tofu de Aldi, o de cualquier otra marca. Pero debes saber que existen distintas variedades de tofu que no encontrarás en estas superficies.
El tofu firme es el que usamos en esta receta. Su sabor es bastante neutro, lo que hace que sea perfecto para múltiples elaboraciones, casando con la mayoría de los platos que cocinamos. Coge bien el sabor del condimento o la salsa que se le eche. En el caso del tofu ahumado, se trata del mismo tofu sazonado y expuesto al humo, lo cual le da un sabor característico que aportará un extra de sabor al plato.
El tofu sedoso es mucho más suave. Suele utilizarse en repostería o para licuar en batidos, shakes, yogures, salsas… Tiene un menor valor proteico al tener una mayor concentración de agua, aun así, sigue aportando muchas proteínas de origen vegetal.
Levadura nutricional:
La levadura nutricional da sabor a queso y se utiliza mucho en salsas y para untables. No hay que confundirla con la levadura de cerveza. Se extrae de la fermentación de la melaza, de la caña de azúcar y la remolacha. Su sabor umami recuerda bastante al queso y a las nueces. Es un buen sustituto lácteo.
Miso:
El miso es un producto fermentado muy saludable que además tiene un sabor muy intenso y complejo, capaz de transformar por completo multitud de platos. Es un potenciador del sabor natural, puro umami, ingrediente básico de muchas recetas tradicionales japonesas, pero que también está encontrando todo tipo de aplicaciones en la cocina contemporánea. El miso tiene muchísimos beneficios: aporta proteína de calidad, vitaminas y nutrientes.
Sal Kala Namak:
La sal Kala Namak, al igual que la sal rosa, tiene su origen en el Himalaya. En este caso se trata de una sal negra, de origen volcánico, lo que no solo le aporta ese color característico, también hace que contenga hierro y azufre, aportando sabor a huevo. Sabe y huele muy parecido al huevo cocido, lo que últimamente causa furor entre aquellos que siguen la dieta vegana, y ya no digamos para los alérgicos al huevo. Además, sobre tostadas o verduras queda increíble.
Si te ha apasionado tanto como a mí esta receta, te dejo mi Cuscús de verduras favorito, una receta fácil y rápida con la que seguir disfrutando y comiendo sano
Con cariño,
Irene 💫
































