Te tengo que confesar una cosa: mi congelador lleva semanas con la misma escena repetida, una bandeja de esta delicia esperando a que me entre el antojo. Y te aviso que en cuanto la pruebes, el tuyo va a acabar igual. Esta tableta de arándanos y chocolate se ha convertido en mi nueva adicción del verano, y mira que soy de picar cosas fresquitas cuando aprieta el calor.

La combinación de arándanos con chocolate negro es de escándalo: ese contraste entre lo dulce y ácido de la fruta congelada y el amargor del cacao es simplemente perfecto. Además es facilísima, sin horno, sin cocinar y con solo tres ingredientes.
Si ya te enganchaste a mis chocoberries, esta va directa a tu lista.
Por qué esta tableta de arándanos y chocolate te va a conquistar
Lo mejor de este snack saludable es que juega en dos equipos a la vez: te refresca y encima le da algo bueno a tu cuerpo. Los arándanos son una de esas frutas cargadas de antioxidantes, y el chocolate negro (yo uso el del 85%) también aporta lo suyo, con muy poquito azúcar. Así que picas entre horas, te das el capricho, te refrescas y lo disfrutas sin ese remordimiento de después.
Y luego está lo práctico: no hay que encender ni el horno ni los fogones, que en pleno verano es un puntazo. La preparas en cinco minutos, la dejas en el congelador y ya tienes el antojo resuelto para varios días. Poquito a poco te vas dando cuenta de que comer rico y cuidarse pueden ir de la mano sin complicarte la vida.
Por qué uso arándanos congelados
Aquí va un dato que a mí me encantó descubrir, así que me hace ilusión compartirlo contigo: los arándanos congelados muchas veces son incluso mejores que los frescos. Los que se ultracongelan justo tras la cosecha se enfrían tan rápido que apenas se dañan las células de la fruta, así que sus antioxidantes quedan intactos. Es más, al congelar los arándanos se liberan más antocianinas (esos pigmentos que les dan su color tan bonito) y tu cuerpo aprovecha mejor sus propiedades antiinflamatorias. Nada mal para un snack tan sencillo.
Un par de truquitos para comprarlos bien: busca en la etiqueta que ponga solo «arándanos», sin nada más, y si encuentras una versión eco, mejor todavía. Y aunque ya vengan lavados, pásalos por agua fría antes de usarlos.
Ingredientes
- 200 gr de arándanos
- 70 gr de chocolate negro (el mío del 85%)
- 1 cucharadita de aceite de coco
Cómo preparar tu tableta de arándanos y chocolate
- Derrite el chocolate junto con el aceite de coco. Puedes hacerlo al baño María o en el microondas, en intervalos de 30 segundos y luego de 10 en 10 segundos, removiendo entre medias hasta que quede bien líquido.
- Coloca los arándanos sobre una bandeja forrada con papel vegetal, dándoles forma de tableta. Asegúrate de que la bandeja te quepa en el congelador.
- Vierte el chocolate derretido por encima, cubriendo bien todos los arándanos.
- Congela un mínimo de 1 hora. Si los arándanos ya estaban congelados puedes reducir este tiempo a la mitad. Si no puedes aguantar la tentación, mínimo déjalo 15 minutos.
- Antes de comerla, déjala reposar 5 minutos fuera del congelador. Y ahora sí, prepárate para alucinar con lo refrescante y rica que está.
Versiónala con tu fruta favorita
Esto es lo divertido: la receta admite mil combinaciones. La puedes hacer con arándanos, con fresas troceadas, con cerezas, con rodajas de plátano, con mango… lo que tengas en casa o lo que más te apetezca ese día. De hecho, si te gustan estas tabletas de fruta congelada, en este recopilatorio de helados de fruta, tienes mi versión con cerezas, para que vayas variando todo el verano. Además ahí hay otros helados con fruta que son increíbles, no dejes de echar un vistazo porque es una maravilla.
Si te animas a prepararla, cuéntame con qué fruta la has hecho tú, que me encanta ver vuestras versiones.
Con cariño,
Irene 💫
































